PT | EN | ES

Historia

Septiembre de 1893. De la nada, de una ambición secreta que no podía ser reprimida por más tiempo, nacía un FC Porto activo y dinámico. António Nicolau d'Almeida, deportista por excelencia e ilustre comerciante de Vino de Oporto, invitó, en calidad de presidente del club, al Club Lisbonense para un juego de fútbol. Quedaba en la historia la primera aparición azul y blanca. En los libros, en páginas amarillentas por el paso del tiempo, este es el registro más antiguo de la actividad portista.
Los años sucesivos fueron de creciente entusiasmo. José Monteiro da Costa, quiso juntar en una comunión que entendía ventajosa, el trabajo de la comunidad deportiva portuense, mayoritariamente portuguesa, obviamente, con una fuerte representación de Inglaterra, cuna del juego que pasaría a encantar a la ciudad. El impulso inglés llevó a que se extinguiese el Grupo Recreativo "O Destino", que él mismo presidía, en favor del FC Porto. La estructura se había formado.

Los fundadores, obreros, hombres verdaderamente decididos a crear algo que hiciese sentirse orgulloso a las generaciones venideras, garantizaron desde el principio un lugar especial en un club que ya se presentía especial. Su valentía les hizo escoger el azul y el blanco como colores del club. Apostaban por la tranquilidad y la pureza y se mantenían fieles a los principios cultural y deportivo. En un plan más amplio, creían que podían representar a un país que entonces tenía los mismos tonos en el estandarte.
El FC Porto asumía ahora una vocación nacional y universal. En 1922, el Ayuntamiento le da al club autorización para utilizar el escudo de la ciudad y, de acuerdo con un diseño de Simplício, el escudo adquiere el formato actual: en él están el escudo nacional, la patrona de Oporto (Nuestra Señora de la Vandoma), el collar de la Orden de la Torre y Espada atribuido a la Invicta, el corazón del Rey D. Pedro IV (ofrecido a Oporto por su valentía en la defensa de la libertad), una corona de duque y un dragón, elemento de las armas de antiguos reyes de Portugal. El club era ahora un símbolo que comenzaba a levantar pasiones. En 1948, la victoria de 3-2 sobre el Arsenal de Londres, en aquella época el mejor equipo del mundo, es una prueba irrefutable de las potencialidades que los portistas alcanzaron rápidamente.​

El año de las bodas de oro del fútbol nacional, el club más cautivador de un país que le sirvió de modelo en el popular deporte, se rindió a la supremacía azul y blanca. El FC Porto pasaba a impulsar todo el deporte portugués. Año tras año, conquista tras conquista, el FC Porto fue ganando terreno. Se hizo grande, no solo en ambición, sino también en las potencialidades
deportivas. Sumó títulos y sorprendió al país y al Mundo. La década de los años 80 fue una de las épocas más memorables. En 1987 y en 1988, la Liga de Campeones, la Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa, hechos impresionantes, pruebas evidentes de una filosofía especial. Algunos años más tarde, el pentacampeonato, hazaña única en Portugal. La Historia tenía ahora un lugar especial para el club.

Hoy en día, el Mundo ha cambiado y Portugal ha evolucionado. Las realidades deportivas son otras y las SAD pasaron a ser casi una imposición de un mercado muy competitivo, pero el FC Porto permanece dinámico y vencedor. El club continúa representando a su región y sirviendo de baluarte para sus legítimos intereses, pero tiende a esparcir su filosofía de simplicidad responsable y ambiciosa a todos los portugueses repartidos por los cinco continentes. Hombres como Nicolau d'Almeida y Monteiro da Costa, que, donde quiera que se encuentren, estarán, con toda seguridad, muy orgullosos de la fuerza que su esbozo del FC Porto ha alcanzado.

​El Centro de Entrenamientos y Formación Deportiva PortoGaia y el Estadio do Dragão colocan al club en niveles de vanguardia difíciles de igualar. El futuro es prometedor. Al trabajar en condiciones únicas y modernas, y al respetar íntegramente su pasado, el FC Porto redobla su pujanza. Títulos como la Copa UEFA de 2002/03, la UEFA Champions League de 2003/04, la Copa Intercontinental 2004 y la Liga Europa en 2010/11 prueban esta realidad inequívoca. Al final de esta última época, el FC Porto se convirtió en el club portugués con más títulos, fruto del dominio aplastante de las últimas décadas.

​Además del esplendor en el fútbol, el FC Porto es grande en todas las modalidades que practica. El palmarés habla por sí solo y basta una constatación simple para destacar la amplitud del azul y blanco: el Dragón lucha por títulos en hockey patines y balonmano, modalidades que, a la par que el fútbol, más gustan a los portugueses. El billar, la natación, el baloncesto, el atletismo, el deporte adaptado, los deportes motorizados, el boxeo, la acampada, el ajedrez, la pesca, el kárate, el voleibol, el ciclismo y la halterofilia también han contribuido al éxito del club y garantizan nuevos tópicos para el legado portista.​​

Fechar